Nombre del autor:Pia Squarcia

PLACA IA HOSPITAL
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Un proyecto del CONICET utiliza IA para optimizar la atención de pacientes crónicos en hospitales públicos

La herramienta extrae información relevante de las historias clínicas, clasifica diagnósticos y analiza relaciones entre enfermedades. Especialistas del Instituto de Ciencias e Ingeniería de la Computación (ICIC, CONICET–UNS) desarrollaron una herramienta basada en inteligencia artificial (IA) que permite detectar y monitorear pacientes con múltiples enfermedades crónicas en el ámbito hospitalario. El objetivo es mejorar la gestión clínica y el seguimiento médico de este grupo de pacientes, que requiere una atención integral y sostenida en el tiempo. La iniciativa surgió a partir de una necesidad concreta de los hospitales públicos: contar con mecanismos que integren la información médica de personas con diversas patologías crónicas, actualmente dispersa en distintos registros y redactada en lenguaje natural dentro de las historias clínicas electrónicas. Para abordar este desafío, el equipo del ICIC, conformado por especialistas en inteligencia artificial, ciencia de datos y computación, trabajó junto a profesionales médicos y técnicos del Hospital Municipal de Agudos “Leónidas Lucero” de Bahía Blanca (HMABB), para diseñar un sistema capaz de procesar y analizar automáticamente grandes volúmenes de información clínica, facilitando la identificación de pacientes pluripatológicos y el análisis de sus condiciones de salud. “El objetivo fue crear una herramienta que asista a los equipos de salud en el seguimiento de pacientes con múltiples enfermedades y en la toma de decisiones clínicas basadas en datos”, explicó Carlos Chesñevar, director del ICIC y coordinador del proyecto. El desarrollo se basó en dos métodos principales: ECO (Entidades y Conocimiento Ontológico) y CML (Clasificador Modelo de Lenguaje), que combinan técnicas de procesamiento de lenguaje natural con terminología médica estandarizada (CIE-10), lo que permite extraer información relevante de las historias clínicas, clasificar diagnósticos y analizar relaciones entre enfermedades. Además, el proyecto incluyó un motor de búsqueda y un entorno de visualización interactivo con el que es posible representar asociaciones entre patologías, detectar grupos de riesgo y diseñar estrategias personalizadas de atención. Estas herramientas de análisis y visualización, trabajadas exclusivamente con datos anonimizados para garantizar la privacidad de la información, facilitan la interpretación de los resultados por parte del personal médico, mejorando la toma de decisiones clínicas. Como parte de las acciones de transferencia el equipo del ICIC brindó capacitaciones al personal hospitalario del HMABB, liberó el código fuente en acceso abierto y publicó un capítulo sobre IA aplicada a la detección de comorbilidades en el libro Handbook of Artificial Intelligence in Healthcare, publicado por la editorial Springer-Nature en 2025. Desde el Hospital Municipal, Gustavo Piñero, director del área de Telesalud del HMABB, destacó el impacto de la colaboración: “Esta herramienta representa un avance concreto hacia una gestión integral y eficiente de los pacientes con enfermedades crónicas. Nos permite analizar mejor la información clínica, visualizar relaciones muchas veces invisibles en el manejo a diario que nos permitirá planificar intervenciones más precisas y priorizar casos complejos. La articulación con el CONICET fue clave para trasladar el conocimiento científico al ámbito asistencial”. En el futuro, la experiencia se podría replicar en otros centros de salud pública para avanzar hacia un modelo nacional de historia clínica inteligente. Su implementación servirá para optimizar el uso de recursos, reducir errores de registro y diagnóstico y mejorar el seguimiento médico en entornos de alta demanda. “El trabajo que venimos realizando en conjunto entre el CONICET y el Hospital Leónidas Lucero de Bahía Blanca permitió validar la aplicación de la IA en un entorno real y fortalecer la articulación entre el sistema científico y el sistema de salud pública”, subrayó Chesñevar.

apoyo a la declaración del directorio CONICET (1)
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Becaria del CONICET recibió el Premio a la Mejor Tesis de Ingeniería otorgado por Fundación INVAP

Yamila De Charras, becaria posdoctoral formada en PLAPIQUI (CONICET – UNS), fue reconocida con el Premio a la Mejor Tesis de Ingeniería en la 3.ª Edición del Concurso Nacional a las Mejores Tesis de Ingeniería, organizado por la Fundación INVAP. La ceremonia de premiación se realizó el 17 de octubre en la sede central de INVAP en Bariloche. Su tesis doctoral, titulada “Estudio de parámetros de diseño en aerocámaras para la administración de medicamentos inhalables”, fue dirigida por la doctora María Verónica Ramírez-Rigo y co-dirigida por el doctor Diego Esteban Bertin, en el marco del Doctorado en Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Sur (UNS). El trabajo se desarrolló en el Laboratorio de Tecnología de partículas de PLAPIQUI, donde la investigadora abordó el diseño y la optimización de dispositivos para la administración eficiente de medicamentos inhalables, con el objetivo de mejorar tratamientos respiratorios y aportar soluciones tecnológicas accesibles para el sistema de salud. “Este reconocimiento es un gran estímulo para continuar creciendo en la investigación aplicada y el desarrollo de la ingeniería en la ciencia con impacto real en la sociedad”, expresó De Charras, quien actualmente realiza una beca posdoctoral en inhaladores de polvo seco. El galardón otorgado por la Fundación INVAP destaca la calidad y el impacto del trabajo científico-tecnológico que se desarrolla en la región, y refuerza el aporte de las instituciones locales a los desafíos del país en materia de salud, ingeniería y desarrollo tecnológico.  

La directora del CONICET Bahía Blanca, Silvia London, en uno de los espacios del centro de convenciones donde se desarrolla el encuentro internacional “Inventing the Future”.
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Silvia London participó del simposio internacional “Inventing the Future” en Moscú

La directora del CONICET Bahía Blanca, Silvia London, fue invitada a participar del II Simposio Internacional “Inventing the Future”, que se desarrolló en Moscú, Rusia. El encuentro, organizado por el National Centre RUSSIA, reunió a más de 7.000 participantes de 76 países, entre académicos, representantes gubernamentales, empresarios y profesionales del ámbito creativo, en torno a los ejes sociedad, tecnología y cooperación global. Silvia London durante su exposición en la mesa “Demographic Future From Challenges to Solutions” en el simposio internacional “Inventing the Future” (Moscú, Rusia) La directora del CONICET Bahía Blanca en el escenario principal del II Simposio Internacional “Inventing the Future”, organizado por el National Centre RUSSIA. London integró la mesa titulada “Demographic Future: From Challenges to Solutions”, donde expuso sobre las dinámicas poblacionales contemporáneas, sus causas, consecuencias y posibles políticas frente a escenarios de envejecimiento, migración y declive demográfico. Su intervención se basó en parte en un trabajo desarrollado junto al investigador uruguayo Gastón Cayssials, quien defendió en 2024 su tesis doctoral en la Universidad Nacional del Sur (UNS), centrada en el vínculo entre crecimiento económico y dinámica poblacional. Doctora en Economía e investigadora principal del CONICET, London se especializa en crecimiento económico, cambio estructural y sistemas complejos, y es profesora titular en el Departamento de Economía de la UNS. De regreso en el país, compartió reflexiones sobre su participación en Moscú y sobre la actualidad de la economía global en una entrevista con Agenda Pública, Radio UNS Bahía Blanca, AM 1240 ). Escucha parte de la entrevista AQUI  

Ecos de dos cañones 5
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Científicos argentinos exploran cañones submarinos de la Plataforma Patagónica Argentina a bordo del RV Falkor (too)

La campaña se enmarca en un Acuerdo entre el Servicio de Hidrografía Naval (SHN) y el Schmidt Ocean Institute. Participan investigadores y técnicos de distintos institutos y organismos nacionales. El buque Falkor (too) en navegación. Créditos: Schmidt Ocean Institute. El vehículo submarino autónomo (AUV, por sus siglas en inglés) Glider (Alseamar SEAEXPLORER X2). Crédito: RS AQUA El ROV SuBastian regresa al buque Falkor (too) después de una inmersión. Créditos: Schmidt Ocean Institute. Instrumento para la medición de los parámetros conductividad, temperatura y profundidad (CTD), y otras propiedades hidrográficas del agua. Créditos: Schmidt Ocean Institute El vehículo operado remotamente (ROV, por sus siglas en inglés) SuBastian en el hangar del buque Falkor (too). Créditos: Schmidt Ocean Institute. Helipuerto y sector de proa del buque Falkor (too). Créditos: Schmidt Ocean Institute. Boyas derivantes, tipo CARTHE. En la expedición Eco de 2 Cañones se desplegarán unas 30 6nidades para la medición de las corrientes superficiales. Créditos: CIMA-UBA-CONICET. Maniobra de despliegue de la boya Wavescan en el buque ARA Puerto Deseado. Foto de archivo. Créditos: SHN Instrumento para la medición de los parámetros conductividad, temperatura y profundidad (CTD), y otras propiedades hidrográficas del agua. Créditos: Schmidt Ocean Institute Científicos del CONICET, provenientes de distintas instituciones y disciplinas, participan de la campaña “Ecos de dos Cañones” a bordo del buque RV Falkor (too), perteneciente al Schmidt Ocean Institute (SOI), organización sin fines de lucro de los Estados Unidos, con el objetivo de explorar los sistemas de cañones submarinos localizados a lo largo de la Plataforma Continental Argentina, en sus sectores patagónico y bonaerense. El proyecto fue seleccionado junto con otros siete entre numerosas propuestas nacionales e internacionales, en un proceso comenzado a fines del 2023 y concluido en septiembre de 2024, tras la evaluación de jurados internacionales y miembros del SOI. Dentro de las ocho expediciones elegidas para explorar el océano Atlántico Sudoccidental, tres están dirigidas por científicos argentinos. Para hacer posible esta campaña, tras la selección se firmó un Acuerdo entre el Servicio de Hidrografía Naval (SHN), dependiente del Ministerio de Defensa, y el Schmidt Ocean Institute (SOI). La expedición cuenta con el apoyo de la Fundación Williams y permitirá cumplir con objetivos del proyecto PATASWOT del Instituto Franco-Argentino de Estudios sobre el Clima y sus Impactos (IFAECI, CONICET-UBA-IRD-CNRS). La investigadora principal y jefa científica es la Dra. Silvia Inés Romero, del SHN, acompañada en por tres co-investigadoras principales: la Dra. Graziella Bozzano, investigadora del CONICET en el Departamento de Oceanografía del SHN, la Dra. Laura Ruiz Etcheverry, investigadora en el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA, CONICET-UBA), y la becaria doctoral Ornella Silvestri del CONICET en el SHN. Objetivos de la investigación La corriente de Malvinas es una corriente oceánica que corre de sur a norte a lo largo del talud continental de Argentina, allí donde la profundidad del océano pasa de 200 a más de 5.000 metros, transportando nutrientes y agua fría desde la rama norte de la Corriente Circumpolar Antártica. La interacción de la corriente de Malvinas con el talud impulsa la productividad primaria en el Atlántico Suroccidental. En particular, los cañones submarinos ubicados a lo largo del talud crean irregularidades en el lecho marino que alteran el movimiento de esta corriente, facilitando el intercambio entre la plataforma continental y el océano adyacente. Distintos científicos han planteado la hipótesis de que este intercambio fomenta floraciones masivas de fitoplancton. El fitoplancton sustenta a su vez una gran productividad primaria que es aprovechada por las pesquerías y contribuye a absorber gases de efecto invernadero. Pese a la relevancia de los cañones, la interacción de los mismos con la corriente de Malvinas ha sido poco estudiada. El propósito de la campaña es estudiar dos sistemas de cañones submarinos: Bahía Blanca, ubicado a 500 km de la ciudad de Viedma (provincia de Rio Negro), y Almirante Brown, ubicado a 450 km de la ciudad de Rawson (provincia de Chubut). En el marco de esta tarea, buscarán descifrar, a través de herramientas tecnológicas de punta, la manera en que las diferentes formas de los cañones alteran el movimiento de las masas de agua. De acuerdo con los científicos que participan de la expedición, el objetivo es comprender la interacción entre la morfología de los cañones, las masas de agua, las corrientes oceánicas y la dinámica de los ecosistemas marinos en una de las regiones más productivas del Mar Argentino: el frente del talud continental. “Queremos corroborar si los valles submarinos, correspondientes a los cañones, modifican efectivamente la dinámica de las corrientes y masas de agua y fuerzan el ingreso de las aguas frías, salinas y ricas en nutrientes de la Corriente de Malvinas hacia la plataforma. Este movimiento podría fomentar la fertilización de las aguas de plataforma -que son más cálidas, menos salinas y tienen menos nutrientes- y promover la productividad biológica que sustenta la presencia de recursos pesqueros abundantes a lo largo del talud en el Mar Argentino”, expresa el Dr. Martín Saraceno, investigador del Consejo en el CIMA y profesor del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y de los Océanos (DCAO, FCEN-UBA). Saraceno, Romero y  Ruiz Etcheverry forman parte del IFAECI y son los titulares del proyecto PATASWOT. El estudio tendrá una perspectiva interdisciplinaria en la que aspectos geológicos, geomorfológicos y sedimentarios se unirán a aspectos oceanográficos y biológicos. Muchas de las actividades que se realizarán en el marco de esta expedición tendrán un carácter inédito, debido al uso de tecnología de punta. “Hay un despliegue poco común de equipamientos tecnológicos de última generación, entre los cuales destacan el uso de un AUV (Vehículo Submarino Autónomo) de tipo GLIDER, que ha sido traído a la Argentina gracias a una colaboración con el Institut Méditerranéen d´Océanologie (MIO) de Francia, y el ya famoso ROV SuBastian (Vehículo Operado Remotamente), propiedad del Schmidt Ocean Institute. En este sentido, se puede decir que es la primera vez que el ojo humano podrá ver en vivo y en directo las profundidades de los sistemas de cañones que nos disponemos a estudiar”, explica Bozzano. Transmisión vía streaming Algunas

El IADO participa en la campaña internacional “Falkor too: ecos de dos cañones submarinos”con dos representantes
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El IADO participa en la campaña internacional “Falkor too: ecos de dos cañones submarinos”con dos representantes

 Valeria Guinder, investigadora independiente del CONICET en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS), y la becaria doctoral Azul Gilabert, integran el equipo científico de esta expedición única a bordo del buque de investigación Falkor (too), del Schmidt Ocean Institute, SOI (EE.UU.). La investigadora del IADO junto a las investigadoras directoras de la campaña (de izq a dcha) Silvia Romero, Graziella Bozzano y Ornella Silvestri. Valeria Guinder y Azul Gilabert, en el laboratorio húmedo del Falkor too. Con Javier Chazarreta y Melina Scian del grupo de zooplancton, con el ROV Alberto Piola, Valeria Guinder, Martín Saraceno y Martín Rivarossa, junto a la red de fitoplancton Con equipo de oceanografía física, Martín Saraceno, Sebastián Cornejo Guzman y Melina Martínez, junto al lander Guinder junto a Ricardo Silva y Martín Rivarossa, del grupo de fitoplancton, con la FlowCam La misión tiene como objetivo estudiar en detalle el área del talud continental asociada a la presencia de los cañones submarinos Bahía Blanca y Almirante Brown, formaciones geológicas del fondo marino ubicadas a más de 500 km de la costa, a la altura de Viedma y Rawson, respectivamente, reconocidas por su alta productividad biológica y su rol clave en la dinámica del Atlántico Sur. La expedición permitirá comprender cómo la Corriente de Malvinas, que transporta aguas frías y ricas en nutrientes desde la Corriente Circumpolar Antártica, corre por el borde del talud continental argentino e interactúa con la topografía de los cañones, fertilizando el margen externo de nuestro mar.  “Es una gran oportunidad para conocer más acerca de cómo se relacionan los factores hidrológicos y geomorfológicos con la fertilización natural del fitoplancton en estas zonas, responsable de la altísima productividad y biodiversidad de estas aguas a cientos de kilómetros de nuestra línea de costa”, explicó Guinder. La campaña combina un abordaje interdisciplinario y el uso de tecnologías de vanguardia. Entre las tareas previstas se encuentra el despliegue de más de 40 boyas derivantes con sensores y GPS que permitirán seguir en tiempo real los desplazamientos de las corrientes marinas de superficie, además del fondeo de una boya fija de gran tamaño equipada con instrumentos meteorológicos y oceanográficos, que medirá variables como radiación solar, temperatura y humedad del aire, como así también temperatura, conductividad y movimientos verticales y horizontales de masas de agua en toda la profundidad.   También se utilizarán equipos innovadores como un glider —similar a un pequeño submarino autónomo— que recopilará, durante 20 días, datos continuos de clorofila, temperatura, salinidad y oxígeno disuelto en los cañones del sistema Bahía Blanca. Además, se realizarán bajadas al fondo marino con el ROV SuBastian (vehículo operado remotamente desde el barco) que llevará a cabo cinco inmersiones de hasta 1.000 metros de profundidad para obtener imágenes y muestras de sedimentos, con transmisiones en vivo que podrán seguirse por YouTube. Asimismo, se realizará un relevamiento topográfico del fondo marino mediante ecosondas de tecnología acústica, con el fin de obtener una batimetría de alta resolución. La expedición, que se extenderá por un mes, está dirigida por la oceanógrafa Silvia Romero (Servicio de Hidrografía Naval, UNDEF, UBA, IFAECI) y reúne a 25 especialistas en biología, química, física y geología marina de diferentes institutos del CONICET, del Servicio de Hidrografía Naval, del INIDEP, y de universidades nacionales. En representación del IADO, junto a Guinder embarca la becaria doctoral Azul Gilabert, quien participa en el trabajo de campo y la recolección de datos. Laura Ruiz Etcheverry (CIMA, CONICET-UBA, IFAECI), Graziella Bozzano (SHN y CONICET) y Ornella Silvestri (UBA, SHN y CONICET) son las codirectoras de la campaña. Esta expedición científica se hace también en colaboración con laboratorios internacionales, por ejemplo, el glider se usará gracias a la cooperación con el MIO de Francia. “Como responsable del grupo de Plancton Microbiano del IADO, mi trabajo a bordo está enfocado en el muestreo de las microalgas –fitoplancton- y las variables físicas y bioóptcias asociadas, en combinación con el sensoramiento remoto del color del mar.” describió Guinder. Junto a su becario doctoral del CONICET, Martín Rivarossa y su colega del INIDEP, Ricardo Silva, el equipo de Plancton Microbiano a bordo del Falkor (too) colectará muestras de agua con las botellas Niskin a distintas profundidades y muestras de red de fitoplancton para concentrar los microorganismos. Luego continuará el trabajo de laboratorio tanto a bordo como en el IADO y en otros institutos del país, Alemania, Brasil y China, gracias a colaboraciones científicas y académicas que mantiene la científica del IADO. Guinder destacó que se trata de una experiencia inédita por su carácter interdisciplinario, y valoró que la sociedad pueda acceder a imágenes y resultados de este tipo de investigaciones: “Para nosotros es fascinante poder contarle a la gente lo que ocurre en el océano, mostrar que detrás del azul uniforme del mar existe un mosaico de ecosistemas con enorme riqueza y que necesitamos conocer y proteger”, concluyó. La primera transmisión pública está prevista para mediados de octubre y podrá seguirse en vivo, ofreciendo a la comunidad la posibilidad de observar por primera vez la biodiversidad que albergan los cañones submarinos argentinos del Atlántico Sur.

Investigadoras del IADO participaron en la XIX Reunión Argentina de Sedimentología en Córdoba
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Investigadoras del IADO participaron en la XIX Reunión Argentina de Sedimentología en Córdoba

El evento, que reunió a especialistas de todo el país para intercambiar conocimientos y presentar avances en distintas áreas de la disciplina, fue también escenario de un destacado reconocimiento a la doctora Diana Cuadrado La Dra. Diana Cuadrado con su distinción como Socia Honoraria de la AAS. FOTO: Gentileza IADO Diana Cuadrado y Lucia Maisano en la XIX Reunión Argentina de Sedimentología en Córdoba. FOTO: Gentileza IADO La Dra. Cuadrado presenta avances en sedimentología costera. FOTO: Gentileza IADO Del 10 al 13 de septiembre, parte del equipo de Geobiología del Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET–UNS) participó en la XIX Reunión Argentina de Sedimentología, organizada por la Asociación Argentina de Sedimentología (AAS). Fueron tres jornadas de intercambio científico, en las que las investigadoras Diana Cuadrado y Lucía Maisano expusieron resultados de sus investigaciones sobre sedimentología costera, a través de presentaciones orales y posters en los que también colaboraron otros integrantes del equipo de Geobiología del instituto. Además, ambas participaron como moderadoras de la sesión temática “Geobiología y Sistemas Sedimentarios”, consolidando la presencia del IADO en el encuentro. Durante la reunión, la Comisión Directiva de la AAS distinguió a dos de sus socios por su destacada trayectoria académica, otorgándoles el reconocimiento de Socios Honorarios. Entre ellos fue destacada la doctora Diana Cuadrado, investigadora principal del CONICET (actualmente jubilada y contratada Ad-Honorem) y docente de posgrado en el Departamento de Geología de la Universidad Nacional del Sur. Este reconocimiento resalta el valioso aporte de la doctora Cuadrado en el campo de la sedimentología y la geobiología en Argentina, así como el compromiso del equipo del IADO en fortalecer los vínculos de cooperación científica a nivel nacional.

Comunicado de la red de directores/as de los Centros Científicos y Tecnológicos sobre la Ley de Financiamiento Universitario
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Comunicado de la red de directores/as de los Centros Científicos y Tecnológicos sobre la Ley de Financiamiento Universitario

  Desde la comunidad de directores y directoras de los Centros Científicos Tecnológicos (CCT) del CONICET a lo largo y ancho del país, nos dirigimos a ustedes para expresar nuestra más profunda inquietud frente al reciente veto de la Ley de Financiamiento Universitario. Esta decisión, que impacta de manera directa en las universidades nacionales, no puede ser analizada de forma aislada, ya que representa un golpe contundente a todo el sistema científico y tecnológico de la Argentina. Es fundamental comprender que las universidades y la ciencia son pilares inseparables de nuestro desarrollo. La mayoría de los avances y proyectos que dan prestigio al CONICET se gestan y ejecutan en los laboratorios y aulas universitarias. Al reducir el financiamiento de estas instituciones, se debilitan las bases mismas de la investigación y la innovación que, con tanto esfuerzo, la nación ha construido a lo largo de las décadas. Además, el vínculo entre las universidades nacionales y el CONICET se expresa de manera concreta en la formación de recursos humanos altamente calificados. Las becarias y becarios de nuestro organismo realizan sus doctorados en las universidades públicas, y la gran mayoría de nuestras investigadoras e investigadores son también docentes en ellas, aportando su conocimiento y experiencia a la formación de nuevas generaciones de profesionales. Esta articulación virtuosa, que potencia tanto la docencia como la investigación, depende de la fortaleza de las instituciones universitarias. Este veto, que compromete el presente y el futuro de estudiantes, docentes, investigadores y de toda la comunidad académica, va más allá de un simple ajuste presupuestario. Es una medida que pone en jaque nuestra capacidad de generar soluciones a los problemas del país, de impulsar la producción y de asegurar un desarrollo sustentable, inclusivo y soberano. Sin una educación superior fortalecida, la ciencia pierde las herramientas necesarias para prosperar. Por ello, hacemos un enérgico llamado a las y los legisladores para que consideren la magnitud de lo que está en juego. La educación superior y la investigación científica son el motor de nuestro progreso. Debilitar una es debilitar la otra, en perjuicio del futuro colectivo de nuestra nación, que requiere de más y mejor educación y ciencia para enfrentar los complejos desafíos de la realidad. Dra. María Cristina Area, CONICET Nordeste Dr. Andrea Pattini, CONICET Mendoza Dr. Alejandro Zunino, CONICET Tandil Dr. Daniel Enriz, CONICET San Luis Dra. Natalia Guiñazú, CONICET Patagonia Confluencia Dr. Raul Becchio, CONICET Salta – Jujuy Dra. Silvia London, CONICET Bahía Blanca Dra. Mónica Balzarini, CONICET Córdoba Dr. Guillermo Labadie, CONICET Rosario Dr. Rubén Spies, CONICET Santa Fe Dra. Vera Alvarez, CONICET Mar del Plata Dra. Celeste Ratto, CONICET Patagonia Norte Dr. Augusto Bellomio, CONICET NOA Sur Dr. Gonzalo Veiga, CONICET La Plata Dr. Nicolás Ortiz, CONICET CENPAT Dr. Atilio F. Zangrando, CONICET CADIC Dra. Lidia Amor, CONICET CABA Sur Dr. Vicente Mut, CONICET San Juan

Trabajo conjunto: investigadoras de PLAPIQUI recibieron a integrantes de la Fundación Banco de Plásticos.
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Trabajo conjunto: investigadoras de PLAPIQUI recibieron a integrantes de la Fundación Banco de Plásticos.

Investigadoras de la Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI, CONICET-UNS) recibieron en sus instalaciones a representantes de la Fundación Banco de Plásticos, en el marco del convenio de colaboración firmado a principios de este año. De izq a der Francis Van Lierde, Yanela Alonso, Silvia Barbosa, Luciana Castillo, Yamila Vazquez, Gustavo Protomastro y Carlos Briones. Participaron del encuentro Francis Van Lierde (co-fundador de la Fundación Banco de Plásticos), Carlos Briones (presidente) y Gustavo Protomastro (socio de la fundación), junto a las investigadoras del Grupo de Envases y Sostenibilidad de PLAPIQUI: Silvia Barbosa, Yamila Vazquez, Yanela Alonso y Luciana Castillo. Durante la reunión, se avanzó en la planificación de actividades conjuntas orientadas a fortalecer la articulación entre el sistema científico y el sector productivo, con especial foco en el desarrollo de estrategias para fomentar la economía circular de los plásticos. La Fundación Banco de Plásticos es una organización sin fines de lucro dedicada a promover e impulsar proyectos que reduzcan el impacto ambiental de los plásticos. Entre sus iniciativas más reconocidas se encuentra la implementación de los bonos de plástico, un instrumento que promueve la economía circular y la responsabilidad compartida en la gestión de residuos. La alianza entre PLAPIQUI y la Fundación busca promover iniciativas innovadoras orientadas a la valorización de plásticos reciclados, mediante herramientas como los bonos de plástico y otras acciones que favorezcan la sostenibilidad en la cadena de valor de estos materiales. En el marco de la visita, además, se llevó a cabo una jornada en la Unión Industrial de Bahía Blanca con diferentes actores de la cadena de valor de plástico de la ciudad, con el objetivo de difundir la herramienta de los bonos de plástico y encontrar posibles sinergias academia-industria para trabajar en futuros proyectos. “Este trabajo conjunto nos permite llevar el conocimiento científico al terreno de la acción concreta, aportando soluciones para un problema global como es la gestión de los residuos plásticos. La alianza con la Fundación Banco de Plásticos es estratégica para ambas partes y uno de sus objetivos es potenciar el vínculo academia-industria para generar impactos concretos en relación a la circularidad de plásticos”, destacó Yamila Vazquez.

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Especialistas del CONICET lideran estudios para el Manejo de Riesgos y Restauración ambiental tras los incendios en la Patagonia

  Se trata de una solicitud del gobierno de Río Negro al organismo para realizar un diagnóstico y brindar asistencia técnica en el Área Natural Protegida Río Azul – Lago Escondido y zonas aledañas. El investigador Gustavo Villarosa analiza las condiciones del suelo en la zona afectada por los incendios. Recolección de semillas de lenga en el Cerro Otto (Bariloche) realizada en marzo de 2025 para colaborar con la restauración de los bosques incendiados en El Bolsón. Flanco derecho sobre el cerro Hielo Azul. Fotografía tomada en febrero de 2025. Gentileza: Pablo Alcorta. Javier Grosfeld, coordinador del proyecto, en la zona afectada por los incendios. Thomas Kitzberger, Javier Grosfeld y Romina González Musso brindaron el taller sobre Cálculo de Severidad de Incendios Forestales a equipos técnicos de las jurisdicciones de la Región Patagonia Norte. Los bosques nativos andino-patagónicos son reconocidos por su diversidad de ambientes naturales y relevancia ecológica en la conservación de la biodiversidad y recursos hídricos, pero en los últimos años están siendo afectados por los incendios forestales, que son cada vez más frecuentes y severos. Actualmente, estos eventos representan una preocupación por sus consecuencias en términos ambientales, sociales y económico-productivos. Para comprender su dinámica en la zona afectada, evaluar su impacto y planificar qué estrategias son las más efectivas para su manejo y prevención, más de veinte especialistas del CONICET fueron convocados por el gobierno de la provincia de Río Negro para trabajar de manera articulada e interdisciplinar en un diagnóstico del último incendio ocurrido en la zona. Se trata del incendio forestal “Confluencia”, ocurrido desde finales de enero a marzo de 2025, en el Área Natural Protegida Río Azul – Lago Escondido en Mallín Ahogado y zonas aledañas ubicadas en El Bolsón (provincia de Río Negro), que afectó unas 3.800 hectáreas de las cuales 2.100 pertenecen a bosque nativo y el resto a plantaciones forestales, humedales (mallines) y chacras con alrededor de 150 establecimientos agrícolas. A su vez, 220 viviendas fueron damnificadas, más de 700 turistas fueron evacuados y se estiman miles de millones en reconstrucción y pérdidas productivas. A partir de ese evento, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Río Negro convoca al CONICET, con el objetivo de brindar asistencia técnica para el manejo y gestión de riesgos, restauración y rehabilitación del área afectada en el marco interinstitucional del “Programa Integral de Manejo de Riesgo y Restauración del incendio Confluencia (ANPRALE y zona de influencia indirecta)”. “El trabajo articulado entre el equipo del CONICET y los actores directa e indirectamente afectados es un gran desafío, que requiere comprender y contemplar los diferentes intereses y expectativas respecto del proceso de reconstrucción, rehabilitación y restauración de los daños ocasionados por los incendios”, señala Javier Grosfeld, del Área de Desarrollo de Proyectos Institucionales del CONICET Patagonia Norte y coordinador general del proyecto. Y resalta que la escucha atenta para la búsqueda de acuerdos y el trabajo colaborativo entre todas las instituciones y organizaciones “serán fundamentales para construir un buen plan de manejo que refleje el compromiso entre las acciones necesarias para promover la recuperación del incendio y las necesidades de los pobladores de las áreas afectadas”.   Del fuego al impacto: comprender la severidad de los incendios forestales “La ´severidad´ mide el impacto del incendio sobre el ecosistema, es decir la magnitud de la pérdida de materia orgánica de la vegetación y suelos durante el incendio”, sostiene Thomas Kitzberger, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA, CONICET-UNCo) y coordinador del grupo de científicos que cuantificarán espacialmente este factor, llamado “severidad del incendio”. “Debe diferenciarse de la intensidad, que describe una dimensión del comportamiento del incendio y se refiere a la velocidad a la que se libera energía durante la combustión. Varía espacial y temporalmente durante un incendio. Se cuantifica durante el evento”, indica Kitzberger. En ese sentido, el científico asegura que es importante diferenciar la severidad de las respuestas ecosistémicas que miden la recuperación o degradación del ecosistema luego del paso del fuego, como por ejemplo, la erosión del suelo, la regeneración de la vegetación, los cambios en la fauna, la invasión de especies exóticas, entre otras. Según el investigador, este incendio “fue muy particular por dos aspectos: el primero es que afectó ambientes naturales, pero luego se propagó hacia una interfase rural-boscosas afectando vidas, bienes y producción. La otra particularidad de este incendio fue la gran velocidad de propagación y su peligrosidad”. Y explica: “En este estudio cuantificaremos los impactos ambientales, que posiblemente sean muy heterogéneos en el terreno dependiendo de características locales como la vegetación, combustibles, topografía y comportamiento que tuvo el fuego en ese momento. Se espera que haya sectores del paisaje que sean resilientes y puedan generar procesos de regeneración natural. Sin embargo, también se prevé que haya sectores con importantes cambios ecológicos de bosques a sistemas de matorral”.   Riesgos geoambientales post-incendios bajo el monitoreo científico La peligrosidad ambiental es la probabilidad de que se produzcan fenómenos naturales o inducidos por el ser humano que pueden causar daños al ambiente, a las personas o a la infraestructura. El especialista en riesgos geológicos, Gustavo Villarosa, investigador del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (IPATEC, CONICET-UNCo), señala que, en el contexto del programa, “es relevante identificar y monitorear factores como la erosión del suelo y la remoción en masa en áreas afectadas por incendios. Estos procesos son importantes para estudiar el riesgo ambiental, ya que los incendios pueden alterar significativamente la estabilidad del suelo y aumentar la posibilidad de ocurrencia de deslizamientos, flujos que se desplazan por los fondos de los valles fluviales e incluso de inundaciones y otros fenómenos geológicos peligrosos como las caídas de rocas o la erosión de caminos o estribos de puentes y pasarelas”. El trabajo específico de este grupo de investigación para el proyecto consiste en identificar los factores de peligrosidad geoambiental en las áreas afectadas por el fuego y proponer un sistema de monitoreo basado en participación ciudadana. “Este programa, cuando sea implementado, servirá además como

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Continúan abiertas las inscripciones para la Semana de la Ciencia y la Tecnología 2025

Del 1 al 12 de septiembre, el CONICET Bahía Blanca llevará a cabo una nueva edición de la Semana de la Ciencia y la Tecnología. El evento incluirá más de 65 actividades gratuitas para todos los niveles educativos —desde inicial hasta universitario— y también para el público en general. La propuesta busca acercar la ciencia a la comunidad a través de charlas, talleres, visitas guiadas, recorridos interactivos y demostraciones experimentales en los institutos del Centro Científico Tecnológico CONICET Bahía Blanca y en los complejos Palihue y Alem de la UNS. También habrá posibilidad de coordinar visitas de científicas y científicos a escuelas. “Cada año abrimos las puertas de nuestros laboratorios para compartir lo que hacemos y cómo impacta en la vida cotidiana. Es una oportunidad única para despertar vocaciones científicas y promover el diálogo con la sociedad”, destacaron desde la organización. Entre las actividades de los institutosy grupos de investigación se encuentran talleres para los más pequeños, como “Aprendemos sobre el mosquito, prevenimos el dengue” o “Científicos por un día”; propuestas para secundarios, como “¿No hay más remedio? ¡A fabricarlo!” de PLAPIQUI y charlas del IIESS sobre educación, ambiente y economía local; y actividades para universitarios y público general, como “Encontrando matemática en cosas de todos los días” del INMABB, “La vida de las tortugas marinas y su viaje al Estuario de Bahía Blanca” del IADO, o experiencias inmersivas en biología celular a cargo del INIBIBB. La programación también incluye recorridos históricos y talleres sobre memoria, derechos humanos y patrimonio regional, lo que permite que la ciencia dialogue con las humanidades y las ciencias sociales. ¿Cómo participar? Ingresando a nuestra web 👉 semanacyt.bahiablanca.conicet.gov.ar, donde podrán explorar todas las propuestas disponibles.  Las actividades se pueden buscar por instituto, público destinatario o área temática. Una vez seleccionada la actividad de interés, deberán comunicarse directamente con el/la coordinador/a que figura en la descripción para realizar la inscripción y coordinar los detalles.   La Semana de la Ciencia y la Tecnología se realiza en Bahía Blanca de manera ininterrumpida desde hace más de 20 años, con el objetivo central de fomentar las vocaciones científicas y tecnológicas en niños, niñas, jóvenes y el público en general, promoviendo el diálogo entre ciencia y sociedad. Cada edición se distingue por su carácter participativo, inclusivo y creativo, acercando la ciencia desde múltiples disciplinas y en formatos dinámicos e interactivos.

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