Nombre del autor:Pia Squarcia

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Aportan la primera evidencia de contaminación por microplásticos y otros desechos en pingüinos de Magallanes

Es un trabajo de investigadores e investigadoras del CONICET de La Plata y Bahía Blanca. Hallaron principalmente polipropileno y poliéster, que llegan a los océanos por acción humana Equipo del IADO: Ana Ronda, Lucrecia Díaz, Luciano La Sala, Tatiana Recabarren Villalón y Andrés Arias. Foto: gentileza investigadores/as. Equipo del CEQUINOR: Lorena Piccone, Lucas Rodríguez Pirani y Rosana Romano. Foto: CONICET Fotografía/R. Baridón. Pablo Petracci, de la UNS. Foto: gentileza investigador. Lucas Rodríguez Pirani trabaja en el laboratorio. Análisis de muestras en el CEQUINOR. Foto: gentileza investigadores/as. Anterior Siguiente La contaminación con plásticos es un problema ambiental que cada vez causa mayor preocupación a nivel global. Conforme los seres humanos continuamos produciéndolos y desechándolos en cantidades que crecen exponencialmente –en la actualidad, se producen unos 400 millones de toneladas de plástico virgen por año–, los distintos ecosistemas sufren los efectos devastadores de su acumulación. Hablar de plásticos, en general, es hablar de diversos compuestos de distinta composición y usos que tienen un denominador común: tardan muchísimos años en degradarse. El primer indicio de contaminación por plásticos data de los años ’60, cuando se empezó a dar cuenta del impacto que esto tenía en los océanos y en la dieta de las aves marinas. En la última década, la evidencia científica se multiplicó casi a un nivel exponencial y generó el interés de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que puso en marcha una mesa internacional integrada por unos 160 países que buscan impulsar un tratado que inste a curvar la línea de producción de plásticos, bajar su consumo y fomentar su reutilización. En este contexto, investigadores e investigadoras del CONICET en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS) se propusieron indagar acerca de los efectos que este tipo de contaminación tiene en costas y plataformas marinas y, en conjunto con colegas del Centro de Química Inorgánica “Pedro J. Aymonino” (CEQUINOR, CONICET-UNLP-asociado a CICPBA), acaban de aportar un dato inédito y preocupante: la primera evidencia de contaminación por microplásticos en pingüinos de Magallanes. Los resultados fueron publicados recientemente en la revista científica Marine Pollution Bulletin. “Todos los años, estos pingüinos migran desde el sur hacia Brasil.  En ese trayecto, muchos –sobre todo los juveniles– se enferman y llegan en grave estado de salud o muertos a las playas. Nosotros tomamos ejemplares de pingüinos que murieron durante su rehabilitación después de quedar varados en la costa para analizar su tracto digestivo y hallar el rastro de ingesta de plásticos y partículas plásticas”, cuenta Tatiana Recabarren Villalón, becaria doctoral del CONICET en el IADO y primera autora del trabajo, y explica: “Las aves son buenos bioindicadores porque son oportunistas y se alimentan de todo lo que flota en el agua. Pero el pingüino de Magallanes es más selectivo, elige y caza a sus presas, especialmente peces, lo que nos hacía pensar que los niveles de plásticos en su interior no iban a ser muy altos”. El equipo del IADO estudió el tracto digestivo completo, separó toda la materia orgánica y clasificó según tamaño, tipo y color toda evidencia de la presencia de microplásticos. Una vez digeridas las muestras, las enviaron al CEQUINOR para determinar la composición química de los residuos hallados. “A priori, a partir del trabajo de campo es muy difícil determinar de qué materiales se trata. Hay estudios que caracterizan a las partículas visualmente a partir de sus características morfológicas, pero en este caso, complementando las técnicas de espectroscopía infrarroja y Raman fue posible la determinación exacta de la composición química de las muestras, es decir que pudimos discernir el material polimérico de origen plástico, algo muy importante que puede dar indicios tanto del origen como del foco de contaminación, como así también de las posibles consecuencias para la salud que traen aparejados los diferentes materiales plásticos”, destaca Lucas Rodríguez Pirani, investigador del CONICET en el CEQUINOR y autor de la publicación. Según comentan los expertos, en la totalidad de las aves estudiadas, las micropartículas representaron el 91 por ciento de los desechos hallados, el 97 por ciento de las cuales fueron fibras de origen antrópico, es decir procedentes de la actividad humana. En el mismo sentido, más del 62 % del total de las partículas eran de origen plástico, siendo el polipropileno y el poliéster los más abundantes. También se encontraron fibras celulósicas semisintéticas, partículas metálicas y pigmentos utilizados en las industrias textiles y plásticas. Como se dijo, esta es la primera evidencia de la ingesta de plásticos en esta especie de pingüinos. Se trata de una ingesta que, se infiere, es indirecta, dada la selectividad en su dieta. “Si bien no tenemos una comprobación directa, muy probablemente lo que encontramos sea portado por sus presas, es decir que ellos están comiendo peces que a su vez ya habían comido antes estos plásticos”, explica Andrés Arias, investigador del CONICET en el IADO y autor correspondiente del estudio. “Este estudio nos permite postular a este pingüino como un buen bioindicador de lo que está pasando en el agua, del status de los niveles de contaminación que tiene. La evidencia nos dice que la principal fuente de esta contaminación es el ser humano, ya sea a través de las aguas residuales urbanas o la actividad pesquera. Quizás, el hecho de que sea una especie carismática la que está siendo afectada contribuya a una mayor sensibilización o conciencia ambiental de todas las partes involucradas en la ruta del plástico hacia los océanos: desde la industria petroquímica hasta los usuarios finales”, concluye Arias. Sobre investigación: Tatiana Recabarren Villalón. Becaria doctoral. IADO. Ana C. Ronda. Investigadora adjunta. IADO. Luciano La Sala. Investigador adjunto. INBIOSUR. Cristina Sanhueza. UNS Lucrecia Díaz. UNS. Lucas S. Rodríguez Pirani. Investigador asistente. CEQUINOR. A. Lorena Picone. Investigadora adjunta. CEQUINOR. Rosana M. Romano. Investigadora principal. CEQUINOR. Pablo Petracci. UNS. Andrés H. Arias. Investigador independiente. IADO.   Referencia bibliográfica: Recabarren-Villalón, T., Ronda, A. C., La Sala, L., Sanhueza, C., Díaz, L., Pirani, L. S. R., … & Arias, A. H. (2023). First assessment of debris pollution in the gastrointestinal content of juvenile Magellanic penguins (Spheniscus magellanicus) stranded on the west south Atlantic coasts. Marine Pollution Bulletin, 188, 114628. DOI: https://doi.org/10.1016/j.marpolbul.2023.114628 Por Marcelo Gisande.

Noticias

Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado

Por primera vez se entregaron fichas y legajos reparados a familiares de nueve estudiantes, docentes y no docentes de la Universidad Nacional del Sur. La tarea de reparación fue coordinada por un equipo de especialistas del CONICET y la Universidad. Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado. Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado. Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado. Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado. Reparación histórica a integrantes de la comunidad científico académica de Bahía Blanca víctimas del terrorismo de Estado. Anterior Siguiente En un emotivo acto realizado en el Aula Magna del Rectorado de la Universidad Nacional del Sur (UNS) de Bahía Blanca y en el marco del Día de los Derechos Humanos de la UNS se realizó la primera entrega de fichas y legajos reparados de nueve integrantes de la Universidad, que sufrieron persecución política y fueron víctimas detenidos/as-desaparecidos/as y/o asesinados/as en el marco de la última dictadura cívico militar. La tarea de reparación fue coordinada por un equipo de especialistas del CONICET y la Universidad. Participaron del evento, el rector de la UNS, Daniel Vega, el vicepresidente de Asuntos Científicos del CONICET e integrante de la Comisión de la Memoria del Consejo, Mario Pecheny, el secretario de Articulación Científico-Tecnológica del Ministerio de Ciencia de la Nación, Juan Pablo Paz, el subsecretario de Derechos Humanos de la UNS, Claudio Gallegos, la abogada de familiares de desaparecidos por las dictaduras de Argentina y Chile y presidenta de la asociación Francia América Latina, Sophie Thonon, directoras/es del CONICET Bahía Blanca, referentes de Derechos Humanos, familiares de las víctimas y miembros de la comunidad científico-académica local. Los legajos reparados son los de Daniel José Bombara, Néstor José Del Río, Roberto Juan Garbiero, Juan Carlos Pradanos, Gabriel Herberto Prado, Daniel Eduardo Riganti, Carlos Roberto Rivera, Arturo Miguel Roses y Manuel Mario Tarchitzky; quienes habiendo sido estudiantes, docentes y no docentes de la UNS y vieron truncado su vínculo con la institución como consecuencia del accionar del terrorismo de Estado. Durante el homenaje, el rector de la UNS remarcó “Es responsabilidad ineludible de las universidades nacionales mantener en el tiempo la memoria del periodo más nefasto de nuestra historia nacional, como un ejercicio social para recordar a las víctimas del terrorismo de Estado y para evitar que hechos así vuelvan a suceder en nuestro país”, y expresó: “La revisión de los documentos que forman parte de estos legajos reparados, nos hablan de estudios realizados, de exámenes parciales y finales, de concursos rendidos en la carrera docente o no docente, de oficinas en las que compartieron largas jornadas de trabajo. Cada pieza fundamental de esos legajos nos cuenta una historia y mientras existan quienes reconstruyamos, mostremos y sigamos contando sus historias, ellos seguirán con nosotros”. Por su parte, el vicepresidente de Asuntos Científicos del CONICET y representante de la Comisión de la Memoria del Consejo Mario Pecheny destacó “Este es un acto de Memoria, Verdad y Justicia, pero también de reparación y en este sentido tiene un valor muy importante. No solo se trata de recordar y ver qué pasó con las personas que fueron víctimas de terrorismo de Estado en el seno del CONICET o las universidades, sino la propia responsabilidad de nuestras instituciones en ese terrorismo de Estado”. Y agregó: “Es una tarea que no debemos interrumpir, por eso hemos constituido las comisiones de memoria que pretenden impulsar y apoyar la investigación en ciencias sociales y en humanidades para entender, conocer y poder ver cómo fue, qué pasó, dónde estaban las víctimas y así poder reconstruir estos legajos, repararlos y seguir agregando granitos de arena a este trabajo de verdad y justicia”. En el momento más emotivo del acto, familiares de las víctimas recibieron de manos de las autoridades de la Universidad la historia laboral y/o académica de sus allegados en la que se registra su condición de víctima y se reconoce y deja constancia acerca de las verdaderas razones por las que se vio interrumpida su trayectoria estudiantil o laboral y su vínculo con la Universidad. A su turno, el subsecretario de Derechos Humanos de la UNS Claudio Gallegos, reflexionó, “Hoy más que nunca las instituciones deben dar cuenta de su compromiso con la promoción y defensa de los derechos humanos, la inclusión, la pluralidad y la tolerancia. A las tres palabras bandera de esta institución: memoria, verdad y justicia. hoy le sumamos la cuarta: reparación. Reparar para cuidar y fortalecer desde las instituciones, la democracia”. La reparación de estos legajos fue posible gracias al trabajo realizado por la “Comisión Técnica para la reconstrucción histórica y reparación documental de legajos y/o registros de la comunidad universitaria de la UNS víctimas del terrorismo de Estado”, conformada por resolución del Consejo Superior Universitario de la UNS e integrada por investigadores, docentes y estudiantes del Núcleo de Historia Reciente, Memoria y Derechos Humanos del Departamento de Humanidades de la UNS (NuHr), la Cátedra Libre de DDHH del mismo Departamento, la Unidad de Documentación y Archivo de la Subsecretaría de Derechos Humanos y el Archivo de la Memoria de la UNS. Por su parte, la investigadora del CONICET y coordinadora del NuHr Silvina Jensen expresó: “El legajo laboral o estudiantil es una radiografía del paso de una persona por la institución. Se trata de una imagen en movimiento de cada persona y su paso por la universidad, pero a la vez es una puerta de entrada a la historia académica, científica y socio-política de la UNS y una puerta de acceso a la de los Institutos de investigación del CONICET en Bahía Blanca que ya habían sido o fueron creados en aquellos años, (IADO, 1969, CERZOS, 1980, INIBIBB, INMABB y PLAPIQUI, 1973).” Durante su alocución, la investigadora sostuvo: “En la construcción de un sistema democrático y de garantía de los derechos

MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA

Investigadores del CONICET realizaron un peritaje arqueológico en un ex centro clandestino de detención de la Base Naval Puerto Belgrano

El estudio surgió tras un requerimiento y trabajo conjunto con la ONG “Memoria Abierta”. Los resultados fueron presentados al Poder Judicial de la Nación. Vista general del patio de la VII Batería. Foto: gentileza equipo de arqueología CONICET-UNS Limpieza del recinto 1 de la VII Batería. Foto: gentileza equipo de arqueología CONICET-UNS Relevamiento de inscripciones en pared. Foto: gentileza equipo de arqueología CONICET-UNS Puerta enrejada en el interior de la VII Batería. Foto: gentileza equipo de arqueología CONICET-UNS Anterior Siguiente En el marco del 24 de marzo, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, cabe destacar la importancia de poner la ciencia a disposición de las necesidades vinculadas a los derechos humanos, para buscar la verdad sobre los delitos de lesa humanidad y mantener presente la memoria colectiva. En ese sentido, la conservación de los espacios donde alguna vez existieron centros clandestinos de detención tiene una fuerte significación histórica y social. El aporte del trabajo arqueológico reside en el descubrimiento, la conservación de las estructuras, la sistematización de los componentes y artefactos de esos espacios y la puesta en valor de los mismos para que puedan ser visitados por el público en pos de conservar la memoria y transmitirla de generación en generación. Asimismo, es una tarea que permite brindar información relevante en los procesos judiciales enmarcados en los delitos de lesa humanidad. Con estos objetivos, arqueólogos del Conicet Bahía Blanca, que integran el equipo de arqueología de la Universidad Nacional del Sur (UNS) y representantes de Memoria Abierta, comenzaron las tareas de relevamiento y análisis en el área de la Séptima Batería de la Base de Infantería de Marina -ubicada en la localidad de Punta Alta, partido de Coronel Rosales, provincia de Buenos Aires- un sitio que, durante la última dictadura cívico-militar, funcionó como un centro clandestino de detención. El grupo organizó las tareas desde tres líneas de trabajo confluentes: una vinculada al registro testimonial de víctimas sobrevivientes, otra a la prospección y relevamiento arqueológico de las estructuras en campo y otra a la reconstrucción arquitectónica de la estructura excavada. Los investigadores de CONICET, Romina Frontini y Rodrigo Vecchi, realizaron las tareas arqueológicas del peritaje. Otra línea estuvo a cargo de Alejandra Pupio y Cecilia Simón, del área de Arqueología, Historia de los Indígenas y Antropología del Departamento de Humanidades de la UNS, quienes realizaron el relevamiento documental a partir de la palabra de las víctimas y las descripciones que estas realizaron sobre los aspectos materiales del lugar de detención. En tanto, los integrantes de Memoria abierta, Gonzalo Conte y Federico Houllé, participaron como encargados de la coordinación general y la reconstrucción arquitectónica de la estructura excavada. A ellos se sumó el Agrimensor Mauro Vecchi, quien realizó el relevamiento planimétrico y distribucional del área de la VII Batería. “La Séptima Batería es un complejo de edificios compuesto por la batería propiamente dicha (construida en 1897) y dos construcciones de mediados del siglo XX: un recinto de gran tamaño compuesto de habitaciones, comedor diario, cocina y baños, y una vivienda. Este conjunto se encuentra a unos 400 metros de la costa del estuario de Bahía Blanca, rodeado por un monte de eucaliptus de unas 20 hectáreas”, describe Rodrigo Vecchi y agrega: “En la actualidad el lugar presenta un alto grado de deterioro y un completo abandono, ya que la casa fue afectada por el fuego, el edificio lindante se encuentra sin techos y sin la mayor parte de las aberturas y la batería con grandes rajaduras en algunos sectores, que afectan su estructura de manera notable”.  Según explica Frontini, las tareas de peritaje tuvieron diferentes etapas, primero se realizaron visitas preliminares al predio para conocer el espacio, delinear la metodología de trabajo campo y generar información de base para planificar el desarrollo de las diferentes actividades. “El trabajo de relevamiento arqueológico consistió en la observación, medición, mapeo y registro fotográfico de cada recinto de la Séptima Batería y sus unidades estratigráficas, es decir, muros, techo y piso, considerando tanto sus características morfométricas como sus componentes, describiendo así  elementos originales como los incorporados en las sucesivas modificaciones, tales como muros adosados, tapias, capas sucesivas de pintura, marcas y escrituras, etc.”, especifica la investigadora. En total el peritaje se realizó sobre 54 unidades estratigráficas junto con el patio interior y sectores circundantes, sumando un total de 909 m2 interiores, 8 m2 exteriores y 87m2 del sector del patio. A su vez se relevaron los restos materiales que se hallaron dentro de los diferentes recintos, información que fue posteriormente analizada en laboratorio, organizada y sintetizada. El informe pericial, que incluye los resultados y conclusiones de las tres líneas de abordaje de manera integrada, fue presentado a la Secretaría de Derechos Humanos del Juzgado Federal N°1 de Bahía Blanca.  “Asumimos el rol de peritos oficiales y trabajamos de manera colaborativa, junto a Memoria Abierta, una ONG que nuclea a distintas organizaciones de derechos humanos que desde hace décadas luchan por la búsqueda de la verdad y la justicia y contribuyen a la construcción de archivos y visibilización de centros clandestinos de detención para conservar la memoria”, destaca Vecchi. El arqueólogo señala que el proyecto y su desarrollo fue posible gracias a la articulación de diversos actores y su compromiso en torno al proceso de Memoria, Verdad y Justicia. “Nuestro trabajo es apenas un aporte en ese proceso, pero que nos permite realizar un pequeño retorno a la sociedad, utilizando las facultades científicas y técnicas de las que dispone el Estado en favor de la memoria y la reparación histórica” concluye.   En el año 2010, Rodrigo Vecchi y Romina Frontini formaron parte del equipo científico que realizo la excavación arqueológica del Centro Clandestino de Detención “La Escuelita”, en el V° Cuerpo de Ejército, en Bahía Blanca. INFORME FINAL “La Escuelita”  

Convocatorias

Concursos CPA

El CONICET Bahía Blanca llama a Concurso Abierto de Antecedentes para cubrir 6 cargos de la Carrera de Personal de Apoyo, a saber: 1 en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS): Técnico de laboratorio de geología 1 en el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS, CONICET-UNS); Profesional de vinculación y transferencia CyT 2 en la Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI, CONICET-UNS): Profesional para el desarrollo y caracterización de Materiales Sostenibles Profesional para el área de Tecnologías de Partículas 2 en la Unidad de Apoyo Territorial (UAT, CONICET Bahía Blanca): Técnico para Servicio Electrónica Profesional para infraestructura de Servicios Web Postulaciones hasta el 23/03/2023 ENVIAR ELECTRÓNICAMENTE POR SIGEVA Ver bases y condiciones en: http://convocatorias.conicet.gov.ar/profesional-y-tecnico-de-apoyo/

#8M

Se inauguró una nueva Sala de Lactancia en el predio del Conicet

En el marco del Día Internacional de la Mujer quedó inaugurado un nuevo lactario en el Conicet Bahía Blanca. El espacio funcionará en el edificio que comparten el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS), el Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZOS, CONICET-UNS) y el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB, CONICET-UNS), en el Predio de Camino La Carrindanga. “Esta iniciativa conjunta de los tres institutos forma parte de una gestión que se orienta a brindar espacios que promuevan la perspectiva de género”, expresó Viviana Echenique, directora del Conicet Bahía Blanca y del CERZOS, y continuo: “junto con las doctoras Cecilia Bouzat, directora del INIBIBB y Sandra Botte, vicedirectora del IADO, tratamos de pensar y lograr un espacio cómodo que permita integrar dos aspectos importantes en la vida de una mujer, la lactancia de su bebé y el trabajo”. La sala fue diseñada y acondicionada para brindar privacidad y asegurar una correcta higiene para las madres que amamantan y una adecuada conservación para aquellas que extraigan su leche materna. Estará a disposición de todas las madres lactantes que trabajan en el organismo, durante su jornada laboral. “Con este nuevo espacio contamos con dos lactarios en el Predio Carrindanga, en el edificio de Plapiqui funciona uno creado con el mismo objetivo”, describió Echenique.

Noticias

El CONICET Bahía Blanca recibirá nuevas tecnologías del Plan “Equipar ciencia” 

El Centro Científico Tecnológico de Bahía Blanca resultó beneficiario del Programa nacional que brinda financiamiento para la adquisición de equipamiento científico-tecnológico de mediano y gran porte. Recibirá un Microscopio Electrónico de Transmisión de Emisión de Campo y un Espectrómetro por Fluorescencia de rayos X. Los equipos serán instalados en el edificio de la Unidad de Apoyo Territorial del organismo y estarán destinados a tareas de investigación y de servicios a sectores socio productivos. “Estamos seguros de que además de ampliar las capacidades tecnológicas que el CONICET Bahía Blanca brinda a otros sectores como la industria o la salud, los nuevos equipos fortalecerán la actividad científica local en distintos aspectos, como por ejemplo aportando mayor y mejor información para los proyectos de investigación que lo requieran o brindando nuevas posibilidades de formación de recursos humanos”, expresó Viviana Echenique, directora del CONICET Bahía Blanca. El Microscopio Electrónico a adquirir es un equipo de última generación que brinda la posibilidad de obtener información de alta resolución completa y precisa de muestras provenientes tanto de las ciencias de la vida como de los materiales. Sus características permitirán que su uso sea transversal a diversas líneas de investigación relacionadas con nanotecnología, salud, bioquímica, química, biología, polímeros, alimentos, geología y física, entre otras. “Este microscopio nos permitirá ampliar nuestras capacidades y brindar servicios acordes con las últimas tecnologías vigentes en el mundo”, señaló María Julia Yañez, responsable del Servicio de Microscopía Electrónica y detalló: “Una ventaja adicional es que podrá accederse al mismo sincrónicamente desde cualquier parte del planeta mediante conexión on-line. Es decir, los investigadores podrán recorrer la muestra al momento que se la mide, con comunicación en tiempo real como si estuviese en el laboratorio con el operador, que en el caso del CONICET Bahía Blanca son profesionales con más de 20 años de experiencia en el tema”. El aparato, valuado en un millón de dólares, se encuentra entre los tres más costosos adjudicados en la última convocatoria de “Equipar Ciencia” y será el único de sus características dentro del sistema científico tecnológico de CONICET. En tanto, el Espectrómetro por Fluorescencia de Rayos X, fue uno de los seleccionados en la evaluación anterior del programa y tiene un costo de 300.000 dólares. Con este equipo podrán determinarse las concentraciones de elementos químicos presentes en muestras sólidas, líquidas o en polvo. El dispositivo, que será operado por el servicio de Rayos X, permite rapidez y precisión en los resultados para análisis medioambientales, de materiales, de superficies, industriales, forenses, biológicos, arqueológicos o de control de calidad, entre otros campos de aplicación. “Un aspecto a destacar es que el equipo que se adquirirá es el único en el país que posee un accesorio para hacer Small Spot Mapping, esto es determinar la distribución cuali/cuantitativa de cada elemento químico detectado en áreas pequeñas, lo que lo transforma en una tecnología de alto nivel en análisis químicos”, resalta la ingeniera Marta Dailoff, a cargo del servicio de Rayos X. El objetivo de “Equipar Ciencia” es contribuir al fortalecimiento de las capacidades de investigación científica, desarrollo e innovación tecnológica de las instituciones del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, a través de la adquisición de equipamiento de mediano y de gran porte, con una perspectiva federal. El programa adjudicó en su última edición oportunidad 207 equipos tras analizar las solicitudes recibidas hasta el 30 de septiembre del 2022 que realizaron universidades y otras instituciones científicas de todo el país. Según informó el MINCyT, en el proceso de adjudicación se consideró el orden de prioridades enviado por cada institución, buscando una distribución federal equilibrada y evitando la duplicación de equipos en la misma jurisdicción -salvo cuando estuviera adecuadamente justificado- a fin de optimizar el uso eficiente y compartido de los mismos. Para evaluar la pertinencia de la adquisición del equipamiento solicitado se consultó en carácter de expertos a las y los coordinadores de los Consejos Asesores de los Sistemas Nacionales de Grandes Instrumentos que funcionan en el ámbito del MINCyT. Se consideró si los equipos solicitados respondían a las prioridades establecidas en los Planes Estratégicos elaborados por los mencionados Consejos Asesores. Asimismo, se analizó la opinión de las autoridades de ciencia y tecnología de cada jurisdicción.

Institucional

El CONICET celebra su 65º aniversario

El organismo científico renueva su compromiso con la promoción de una ciencia argentina que esté al servicio de la sociedad y que contribuya a un país más federal, soberano e inclusivo.  https://youtu.be/XIWo6MB4L9U Como cada 5 de febrero desde 1958, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) celebra un nuevo aniversario renovando su compromiso con la promoción de la investigación científica y tecnológica en la Argentina. Desde su creación, el CONICET se constituyó como la institución emblema de la ciencia nacional, y su calidad se incrementa año tras año: durante 2022 alcanzó la primera posición del Ranking SCImago dentro de los organismos de gobierno de Latinoamérica dedicados a la investigación. Cabe destacar que el Consejo subió 54 posiciones y se ubica en el puesto 141 a nivel global entre más de 8.000 instituciones académicas, científicas y gubernamentales dedicadas a la investigación. La presidenta del CONICET, Ana Franchi, expresó: “A 65 años de su creación, desde el Consejo renovamos y profundizamos la responsabilidad de llevar adelante la promoción y el desarrollo de una Ciencia y Tecnología argentina de excelencia, cada vez más federal e inclusiva y que brinde respuestas a las principales demandas de nuestra sociedad, para mejorar su calidad de vida, aportar al desarrollo nacional y ser una pieza clave en la construcción de un país más soberano y justo para todos, todas y todes”. Y agregó: “En un nuevo aniversario del CONICET mantenemos firme nuestro compromiso para trabajar fuerte en garantizar la igualdad real y efectiva de mujeres y diversidades en todos los niveles y ámbitos del sistema científico-tecnológico y sostenemos el compromiso de nuestro organismo con los derechos humanos y una ciencia que construya Memoria, Verdad y Justicia”. Por su parte, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus, expresó: “El 65° aniversario del CONICET representa una excelente oportunidad, no solo para poner en valor el enorme trabajo del organismo y de las científicas y científicos de nuestro país, sino también para dar cuenta de la importancia del papel que cumplen la Ciencia, la Tecnología y la Innovación en un modelo de desarrollo productivo con crecimiento, distribución de riqueza,  agregado de valor y una fuerte impronta federal”. Y resaltó “Como investigador del CONICET he sido testigo de los enormes problemas que generan las interrupciones en el incremento presupuestario y en las políticas de impulso a la Ciencia como ha ocurrido en gobiernos que llevaron adelante políticas neoliberales. El desarrollo científico-tecnológico requiere de objetivos de mediano y largo plazo y el tiempo que se pierde, cada vez que se interrumpe, no se recupera. En este sentido, es que nos propusimos un paquete de leyes, como las de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y de Economía del Conocimiento, que fueron aprobadas por todas las fuerzas políticas de manera de establecer un consenso que termine con las políticas pendulares en la materia. En la misma línea es que impulsamos el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030”. Concluyó “El CONICET, como nuestra principal institución de formación de profesionales y desarrollo de ciencia básica y aplicada, con presencia federal y en todas las universidades nacionales, es una herramienta clave para este proceso de transformación”. Sesenta y cinco años después, el CONICET se compone de más de 11.800 investigadores e investigadoras, más de 11.800 becarios y becarias de doctorado y postdoctorado, más de 2.900 miembros de la Carrera de Personal de Apoyo a la Investigación y el Desarrollo y más de 1.500 administrativos y administrativas. Trabajan distribuidos a lo largo del país en cada uno de los 16 Centros Científico Tecnológicos, los 10 Centros de Investigaciones y Transferencia, un Centro de Investigación Multidisciplinario y los más de 310 Institutos en codependencia con universidades nacionales y otras instituciones ligadas al sistema científico tecnológico nacional. También hay científicos y científicas del Consejo que se desempeñan en prestigiosos organismos de ciencia y tecnología de Argentina y en empresas públicas y privadas. Fortalecimiento de la vinculación tecnológica El CONICET continúa impulsando iniciativas que acerquen el carácter privado al Consejo y de esta manera muchas investigaciones se traducen en servicios de transferencia tecnológica y asesorías, que permiten que los frutos de las investigaciones cumplan el principal cometido de este organismo: ponerse a disposición para resolver las principales demandas de la sociedad argentina. Durante 2022 continuaron y se profundizaron diversas líneas de I+D y la prestación de Servicios Tecnológicos de Alto Nivel (STANs) con más de 14.300 en todo el país al sector público y privado. Estos servicios se incrementaron un 6,0% respecto del año anterior y un 99,0% en relación al 2020. A partir de un proceso de mejora en las políticas de promoción, evaluación y seguimiento de las Empresas de Base Tecnológica (EBTs), en 2022 el Consejo reconoció 9 nuevas EBTs, llegando a un total de 52, de las cuales los investigadores e investigadoras del Consejo han sido fundadores. La mayor cantidad de EBTs se concentran en el área de Salud con 40, en Agro 7 y en Ingeniería de procesos industriales y biotecnología 5. Además, el CONICET forma parte de dos EBTs con capital accionario propio de la institución: Y-TEC, empresa de gestión conjunta entre el CONICET e YPF y LaTe ANDES. En este marco, durante 2022 se realizó el lanzamiento de la EBTs Cannabis CONICET que pretende ser referente de innovación en cannabis medicinal y cáñamo industrial en una articulación histórica entre el CONICET; la UNAJ y el Hospital El Cruce.  Trabajar en la inclusión  Una de las políticas centrales del CONICET es buscar garantizar la igualdad real y efectiva de mujeres y diversidades en ciencia en todos los niveles y ámbitos del sistema científico-tecnológico, como así también promover la integración adecuada del análisis de géneros en el contenido de las políticas públicas, en los programas y proyectos de I+D+i. Estas iniciativas consolidan acciones necesarias y fundamentales que orientan acciones para articular una agenda de trabajo amplia que apunte a la autonomía de las mujeres y las identidades disidentes en el ámbito de la

02/02/2023

Día de los humedales: conocer para preservar

Una especialista del CONICET estudia los aspectos socio-ecológicos del estuario de Bahía Blanca, uno de los humedales más importantes en Argentina. La Asamblea General de Naciones Unidas estableció el 2 de febrero como el Día Mundial de los Humedales en conmemoración de la Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional, celebrada en el año 1971 en Ramsar, Irán.  El objetivo de la fecha es crear conciencia sobre el papel vital de los humedales para la biodiversidad, el medio ambiente y el planeta. El lema del 2023 para este día es: “Revitalizar y restaurar los humedales degradados”, la propuesta es destacar la importancia de restaurar los humedales, buscando mitigar las problemáticas e impactos que implican las actividades humanas sobre los mismos. Sobre este tema versa una publicación de María Ángeles Speake, becaria doctoral del CONICET en el Departamento de Geografía y Turismo de la Universidad Nacional del Sur (UNS), quien realizó un análisis integral del sistema socio-ecológico del estuario de Bahía Blanca con el objetivo de que el mismo se convierta en un documento de referencia a utilizar en procesos de gestión ambiental de dicho espacio. El trabajo se realizó en el marco de dos proyectos de investigación: “Problemáticas geoambientales en la región costera de Bahía Blanca” bajo la dirección de María Elizabeth Carbone, investigadora del CONICET en el Departamento de Geografía y Turismo de la UNS y “Evaluación y control de la eutroficación en ambientes marino costeros del sudoeste bonaerense” bajo la dirección de Carla Spetter, también investigadora del CONICET en este caso en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO- CONICET – UNS). En el documento se abordan las principales características del estuario y las distintas problemáticas socio-ambientales derivadas de la intervención de actividades humanas y su interrelación con la naturaleza. El ecosistema del Estuario de la Bahía Blanca es un humedal costero con características geográficas y biológicas únicas. Se trata de un extenso sistema de marismas e islas naturales situado en el sudoeste de la Provincia de Buenos Aires con una superficie aproximada de 262.527 hectáreas, superado en extensión a nivel nacional sólo por el estuario del Río de la Plata. “Los resultados del análisis muestran que las principales presiones antrópicas que recibe el estuario y que favorecen la degradación del mismo son la contaminación ambiental, la sobreexplotación de recursos y la introducción de especies exóticas invasoras”, expresó Speake y agregó: “es un espacio que posee áreas fuertemente intervenidas, donde conviven múltiples usos del suelo, principalmente agrícolo-ganadero e industrial, y en el que se ubica el mayor sistema portuario de aguas profundas del país”. Flamenco austral (Phoenicopterus chilensis) en RN Costera Bahía Blanca. Gentileza: Angeles Speake. Becaria Doctoral CONICET Los humedales del estuario de Bahía Blanca incluyen el frente costero de la ciudad y de los partidos de Coronel Rosales y Villarino y abarcan una amplia gama de hábitats, configurándose como un importante reservorio de biodiversidad. Allí es posible encontrar vegetación, adaptada a vivir en un medio seco, en suelos arenosos y en salitrosos, gramíneas y marismas. Según se enumera en el informe en las islas y costas habitan guanacos, ñandúes, zorros grises, zorrinos, pumas, gatos montés, gatos de pajonal, vizcachas, peludos y maras; en el medio marino se destacan los delfines franciscana y mular, el lobo marino de un pelo, las tortugas verde, cabezona y laúd, grandes tiburones, entre otros. Mientras que en las planicies de marea se destaca la presencia de cangrejos cavadores. Este sitio es utilizado también anualmente por numerosas aves playeras migratorias, neárticas y australes, como área de invernada. Jume (Sarcocornia perenis). Gentileza: Angeles Speake. Cangrejo cavador (Neohelice granulata)- Gentileza: Angeles Speake. Anterior Siguiente La autora del trabajo remarca: “Además de ser fundamentales para el sostenimiento de la vida de gran cantidad de especies animales y vegetales, los humedales aportan muchos más servicios ecosistémicos: por ejemplo, filtran contaminantes, almacenan y reciclan nutrientes, reducen el riesgo de inundaciones, protegen las costas de la erosión y las tormentas, mitigan el cambio climático, proveen alimentos y también ofrecen ambientes propicios para la recreación y el turismo”.       El estuario posee tres áreas-costeras protegidas que dan cuenta de la importancia otorgada al valor que posee este ambiente y la necesidad de preservarlo: la Reserva Natural Costera Municipal de Bahía Blanca, cuya función principal está orientada al desarrollo de tareas de educación y concientización de la población respecto de la naturaleza y su conservación; la Reserva Natural de Objetivo Definido Mixto Faunístico y Educativo “Islote de la Gaviota Cangrejera”, que protege la mayor colonia reproductiva de gaviota cangrejera o de Olrog (Larus atlanticus) del mundo, una especie endémica y amenazada. La colonia de esta reserva congrega anualmente entre 2000 y 3500 parejas reproductivas; y la más extensa de ellas, la Reserva Natural de Usos Múltiples “Bahía Blanca, Falsa y Verde” que abarca numerosas islas, bancos, canales y planicies de marea del estuario y que cuenta con un plan de manejo compatible con la realización de actividades de investigación, educación ambiental, pesca artesanal, pesca deportiva, deportes náuticos y ecoturismo. Mapa de las áreascosteras protegidas del Estuario de Bahía Blanca. Gentileza: Angeles Speake. Becaria Doctoral CONICET En forma simultánea con la declaratoria de estas áreas protegidas, existen otras figuras de protección relevantes en el estuario. En 2008, BirdLife International incorporó este sitio a la red de Áreas de Importancia para la Conservación de Aves y en 2016 la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras declaró al estuario como sitio de importancia regional. Gaviota cangrejera (Larus atlanticus) “Estas acciones son clave para complementar los esfuerzos de conservación y crear conciencia sobre la importancia de nuestros humedales. Sin embargo, no tenemos normativa específica en relación a estos ambientes, a excepción de la Convención Ramsar (ratificada por Ley Nº 23.919), que dispone obligaciones de carácter general. Ello ha generado la presentación y tratamiento de numerosos proyectos de ley en el Congreso de la Nación en la última década; no obstante, ninguno de ellos ha prosperado”, señala Speake. La especialista describe que los últimos proyectos legislativos que se han presentado coinciden en la definición

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Tres institutos del CONICET Bahía Blanca entre los ganadores del Smartport Lab Net-Zero Challenge

Los proyectos seleccionados aportarán innovadoras soluciones para disminuir la huella de carbono en el sector portuario Los ganadores de la convocatoria organizada por el Consorcio del Puerto de Bahía Blanca (CGPBB) con el objetivo de promover una operatoria portuaria más sustentable y eficiente, fueron: “Nanosorb”, “Identificación de vías naturales de descarbonización por medio de imágenes satelitales” y “Bio refinería de microalgas para biorremediación de hidrógeno de carbono y aguas residuales”, presentados por grupos de investigación científica de institutos del CONICET Bahía Blanca. “Nanosorb” es un proyecto del Instituto de Química del Sur (INQUISUR, CONICET-UNS) a cargo de Fernanda Horst, que propone la generación de un filtro purificador capaz de eliminar diversos contaminantes del agua a través de la unión entre la nanotecnología y el uso de residuos orgánicos. En tanto, otro de los seleccionados es dirigido por Celeste López Abbate, investigadora en el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO, CONICET-UNS), cuya propuesta fue identificar áreas de fuente y/o sumidero de CO2 en el entorno del estuario. El tercer elegido del Centro Científico local fue un proyecto de Biorrefinería de microalgas del Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (CERZOS, CONICET-UNS) que dirigen Cecilia Popovich y Lucas Martin, que plantea una solución innovadora, a partir de un modelo de bioeconomía circular, a la remediación de efluentes líquidos y gaseosos, colaborando de esta manera con la reducción de la huella de carbono. Además de las propuestas científico académicas, se eligieron dos proyectos más, “Lilo Track” de Edite Solutions , que esboza un sistema integral de monitoreo de cargas que posee un hardware central y sensores para recibir información del flujo de contenedores de carga en tiempo real; y en la categoría intraemprendedores, la cual era una terna donde las y los trabajadores del consorcio podían presentar proyectos, resultó ganadora la idea de un videojuego interactivo de realidad ampliada para concientizar sobre el cuidado de nuestro estuario. Los cinco ganadores de esta segunda edición de Smartport Lab Net-Zero Challenge fueron seleccionados por un comité de evaluación compuesto por profesionales del CGPBB y expertos invitados. Se analizaron 20 proyectos que abarcan temas como generación de energías renovables, economía circular, medición de variables ambientales y emisiones de CO2 y eficiencia energética entre otros. De la totalidad se ocho fueron finalistas, resultando los cinco ganadores. Los proyectos elegidos accederán a $1.500.000 de financiamiento, un proceso de aceleración, asesoramiento técnico industrial y la posibilidad de implementar una prueba piloto en el Puerto de Bahía Blanca. La iniciativa cuenta con la participación como partners de distintas instituciones académicas de la ciudad como el CONICET Bahía Blanca, la Universidad Nacional del Sur, la Universidad Tecnológica y la UPSO.  Cabe mencionar que en la convocatoria realizada el año pasado se seleccionaron dos proyectos que se están acompañando en el proceso de obtención de financiamiento e implementación de prueba piloto. Uno de ellos se trata de un sistema de detección de hidrocarburos en el agua a través de una red de sensores que fue diseñado por el Instituto Argentino de Oceanografía. El otro es un vehículo hidrográfico no tripulado presentado por la empresa Redimec SRL, que permitirá realizar diferentes relevamientos en el estuario local sin la necesidad de tripulación y con un mínimo impacto en el medio ambiente, ya que posee un motor eléctrico.

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